El Régimen de Zonas Francas es un modelo productivo muy beneficioso que actúa como motor de desarrollo económico y social para los países que lo han implementado, además de permitir la atracción de inversión extranjera.

Hoy las empresas de este sector contribuyen directamente al crecimiento formal e inclusivo, a la creación de empleo de calidad, la reducción de la pobreza, la generación de encadenamientos productivos, y además tienen un fuerte compromiso con la sostenibilidad ambiental.

Sin embargo, con el fin de continuar contribuyendo con el aumento del bienestar y el auténtico progreso de las generaciones presentes y futuras, así como con su entorno general, se debe continuar impulsando modelos que permitan la atracción de inversiones en actividades relevantes para los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y con altos estándares de factores ambientales, sociales y de gobernanza.